Tener un empleo y, además, una actividad propia es cada vez más común. A esa situación se le llama pluriactividad: cotizar a la vez como asalariado y como autónomo. Vamos a ver cómo funciona.
Tener un contrato de trabajo no te impide darte de alta como autónomo para una actividad por tu cuenta. Son compatibles. Lo que sí debes hacer es darte de alta también como autónomo para esa actividad.
En pluriactividad cotizas por los dos lados: por tu trabajo (a través de la empresa) y por tu actividad como autónomo. Esto puede dar derecho a ciertas ventajas o devoluciones en las cotizaciones, porque estás aportando por partida doble. Las condiciones concretas cambian con la normativa, así que conviene revisarlas.
Antes de lanzarte, revisa que tu contrato laboral no tenga cláusulas de exclusividad o de no competencia que choquen con tu actividad por tu cuenta.
En tu declaración de la renta se suman los ingresos de tu trabajo y los de tu actividad. Tener dos fuentes de ingresos puede cambiar tu resultado, así que conviene preverlo y no llevarte sorpresas.
La pluriactividad es una buena forma de arrancar un proyecto sin dejar la seguridad de tu empleo. Solo hay que hacerlo bien para aprovechar las ventajas y no pagar de más.
⚠️ Información general. Las cotizaciones, ventajas y requisitos de la pluriactividad cambian con la normativa. Antes de darte de alta, conviene revisar tu caso.
Te ayudamos con el alta y a aprovechar las ventajas de la pluriactividad.
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