Los tutoriales de "monta tu tienda en una tarde" nunca incluyen el capítulo de impuestos, y es justo donde se estrellan muchos proyectos al año siguiente. Vamos con lo que hay que saber antes de la primera venta.
Una tienda online es una actividad económica con vocación de continuidad desde el minuto uno. Alta en Hacienda y, en general, alta de autónomo — el proceso completo lo tienes en cómo darse de alta paso a paso. Si vienes de vender cosas sueltas por plataformas, el salto de "vendo lo mío" a "negocio" lo explicamos en este artículo.
Si vendes a particulares de otros países de la UE y superas los 10.000 € anuales en esas ventas, debes cobrar el IVA del país del comprador. Suena a pesadilla, pero existe la ventanilla única (OSS): un único registro y una única declaración para todos los países. Por debajo del umbral, aplicas IVA español y listo.
Si el producto viaja desde fuera de la UE directo a tu cliente, hay IVA de importación y aduanas por medio, y las reglas dependen de cómo esté montada la cadena (plataformas como AliExpress o Amazon a veces gestionan ellas el IVA, a veces no). Es el punto más delicado del modelo: móntalo con asesoramiento, no a base de vídeos.
Los comerciantes minoristas personas físicas tienen un régimen especial de IVA (el recargo de equivalencia) que simplifica declaraciones pero encarece las compras. Según tu caso conviene o no — es una decisión de arranque importante.
En e-commerce, el error fiscal no aparece en la primera venta: aparece 18 meses después, todo junto y con recargos. Empezar bien sale mucho más barato.
⚠️ Información general, no asesoramiento para tu caso concreto. La normativa cambia y su aplicación depende de tu situación: consúltala antes de decidir.
Te montamos la estructura fiscal correcta desde el día 1: alta, IVA, OSS si toca. Sin sorpresas después.
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