Al darte de alta hay una casilla que condiciona todos tus impuestos: el régimen de estimación del IRPF. La mayoría va por estimación directa; algunos sectores pueden elegir módulos. Elegir bien puede suponer bastante dinero.
El sistema "normal": beneficio = ingresos reales menos gastos deducibles, y sobre eso tributas. Tiene una variante simplificada (la habitual al empezar) con alguna ventaja, como una reducción adicional por gastos de difícil justificación. Si tus gastos son altos o tus ingresos irregulares, suele ser lo lógico.
En estimación objetiva no cuentan tus números reales: Hacienda estima tu rendimiento con indicadores objetivos (metros del local, empleados, mesas, potencia eléctrica, vehículos...). Facturas más o menos, pagas lo mismo. Solo está disponible para actividades concretas (hostelería, comercio minorista, transporte, agricultura, algunos oficios) y con límites de facturación.
El régimen se marca en el alta y se puede cambiar de cara a cada año nuevo, normalmente en diciembre. Si estás en el sector "modulable", vale la pena hacer los números cada otoño: los límites y las cifras de los módulos cambian con frecuencia.
Módulos no es "el truco para pagar menos": es una apuesta. Ganas si tu negocio rinde por encima de la media que Hacienda te presupone. Haz la cuenta antes de apostar.
⚠️ Información general, no asesoramiento para tu caso concreto. La normativa cambia y su aplicación depende de tu situación: consúltala antes de decidir.
Hacemos los números con tu caso real y te decimos qué sistema te sale mejor. Sin compromiso.
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