El modelo 130 es el hermano menos famoso del 303, pero conceptualmente es más fácil: es un adelanto trimestral de tu declaración de la renta. Como nadie te retiene IRPF en la nómina (no tienes nómina), Hacienda te pide que vayas adelantando tú.
Cada trimestre calculas tus ingresos menos tus gastos deducibles acumulados desde enero, aplicas un 20%, y restas lo ya pagado en los 130 anteriores del año y las retenciones que te hayan practicado. El resultado es lo que ingresas. En la renta del año siguiente, todos esos adelantos se descuentan — si adelantaste de más, te lo devuelven.
Si eres profesional y más del 70% de tus ingresos llevan retención (facturas a empresas españolas, que te retienen el 15%), puedes no presentar el 130: tus clientes ya están adelantando por ti. Es el caso de muchos freelance — cómo funcionan esas retenciones lo explicamos en este artículo.
El 130 bien llevado hace que la renta de junio sea un trámite sin sorpresas. Mal llevado, acumula la factura de todo el año en un solo golpe.
⚠️ Información general, no asesoramiento para tu caso concreto. La normativa cambia y su aplicación depende de tu situación: consúltala antes de decidir.
Calculamos y presentamos tu 130 y tu 303 cada trimestre, y te avisamos antes de cada plazo.
Consultar por WhatsApp