Monetizaste el canal, te llegó el primer pago de AdSense o una marca te pagó por una colaboración. Enhorabuena — y ahora la pregunta incómoda: ¿tengo que declarar esto? ¿Tengo que hacerme autónomo? Te lo explicamos sin sustos, que ser creador ya tiene bastante trabajo.
Todo lo que cobres por tu actividad como creador cuenta: publicidad de las plataformas (AdSense, Twitch), suscripciones y donaciones de la audiencia, colaboraciones con marcas, afiliación (Amazon y similares) o venta de tus propios productos. Da igual que sean 100 € o 10.000 €: no existe un mínimo por debajo del cual Hacienda "no cuente". Otra cosa es cómo y cuándo se declara, que depende de tu situación.
Aquí hay dos altas distintas que la gente mezcla, y conviene separarlas:
Es el clásico "depende" fiscal, y lo desarrollamos en ¿tengo que hacerme autónomo si...? Si acabas de empezar, recuerda que existe la tarifa plana para que la cuota no te coma los primeros ingresos.
Aquí está la trampa típica del sector: muchos de tus pagadores no son españoles. Google AdSense te paga desde Irlanda, Twitch desde Luxemburgo... Facturar a empresas de otros países de la UE tiene sus propias reglas de IVA (operaciones intracomunitarias, alta en un registro especial, modelos adicionales). No es difícil si te lo montan bien desde el principio; es un lío si te enteras dos años después.
Las colaboraciones con marcas españolas, en cambio, llevan su factura con IVA normal. Si nunca has hecho una factura, aquí tienes cómo hacer una factura paso a paso.
La buena noticia: la cámara, el micrófono, el ordenador, el software de edición, parte de internet si trabajas desde casa, e incluso el material que compras para el contenido pueden ser deducibles si están afectos a la actividad. La regla de oro y los errores típicos los tienes en gastos que un autónomo puede desgravar.
Muy habitual: nómina de día, canal de noche. Se puede perfectamente — se llama pluriactividad y tiene incluso ventajas en las cotizaciones. Te lo contamos en ser autónomo y asalariado a la vez.
Ignorarlo. Las plataformas de pago y las propias redes ya comunican datos a las administraciones tributarias, y los ingresos digitales dejan rastro bancario. Regularizar por iniciativa propia cuesta poco; que te encuentren, bastante más — te lo explicamos en qué hacer si te escribe Hacienda.
Empezar bien cuesta una tarde de papeleo. Empezar mal cuesta un requerimiento con recargos dos años después, justo cuando el canal despega.
⚠️ Información general. La fiscalidad del creador depende mucho del tipo de ingresos, los importes y tu situación personal. Consulta tu caso concreto.
Cuéntanos tu caso: te decimos si te toca alta, qué modelos necesitas y te lo llevamos todo desde 75 € + IVA/mes.
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