Sorpresa habitual en la renta: la casa del pueblo o el apartamento de la playa pagan impuestos aunque estén cerrados todo el año. Se llama imputación de rentas inmobiliarias y funciona así.
Hacienda considera que un inmueble a tu disposición, que no es tu vivienda habitual ni está alquilado, te genera una "renta presunta". Sobre esa renta ficticia tributas cada año, la uses dos semanas o ninguna.
Se imputa el 2% del valor catastral del inmueble (o el 1,1% si el valor catastral está revisado recientemente). Ejemplo: apartamento con valor catastral de 60.000 € revisado → 660 € de renta imputada, que se suma a tus ingresos del año y tributa a tu tipo. No es una ruina, pero suma — y con varios inmuebles, suma mucho.
No incluirla. Hacienda tiene el Catastro cruzado con tu DNI: las viviendas no declaradas aparecen y generan paralelas fáciles. Si te ha pasado años anteriores, se corrige — mejor por iniciativa propia.
La segunda vivienda es el impuesto silencioso: pequeño, anual y automático. Tenerlo contado desde el principio evita la paralela de 300 € con recargo.
⚠️ Información general, no asesoramiento para tu caso concreto. La normativa cambia y su aplicación depende de tu situación: consúltala antes de decidir.
Revisamos cómo te afectan tus inmuebles en la renta y que no pagues ni un euro de más.
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