¿Estimación directa o módulos? Cómo tributa tu actividad
Al darte de alta hay una casilla que condiciona todos tus impuestos: el régimen de estimación del IRPF. La mayoría va por estimación directa; algunos sectores pueden elegir módulos. Elegir bien puede suponer bastante dinero.
Estimación directa: pagas por lo que ganas
El sistema "normal": beneficio = ingresos reales menos gastos deducibles, y sobre eso tributas. Tiene una variante simplificada (la habitual al empezar) con alguna ventaja, como una reducción adicional por gastos de difícil justificación. Si tus gastos son altos o tus ingresos irregulares, suele ser lo lógico.
Dentro de la directa hay dos modalidades. La simplificada es la de casi todos los autónomos: se aplica mientras tu facturación no pase de 600.000 € al año y pide llevar libros registro de ingresos, de gastos y de bienes de inversión. La normal es para negocios mayores, o para quien renuncia a la simplificada, y exige una contabilidad más completa.
La directa tiene además una ventaja para quien empieza: en el primer año con beneficio y en el siguiente puedes reducir ese rendimiento un 20%, con condiciones. En módulos no existe.
Módulos: pagas por lo que "deberías" ganar
En estimación objetiva no cuentan tus números reales: Hacienda estima tu rendimiento con indicadores objetivos (metros del local, empleados, mesas, potencia eléctrica, vehículos...). Facturas más o menos, pagas lo mismo. Solo está disponible para actividades concretas (hostelería, comercio minorista, transporte, agricultura, algunos oficios) y con límites de facturación.
Los módulos de cada actividad los publica Hacienda cada año en una orden ministerial. A cada indicador se le asigna un rendimiento anual (tanto por empleado, tanto por mesa, tanto por kilovatio) y la suma, con algunos ajustes, es lo que declaras. A cuenta pagas con el modelo 131, no con el 130. Y en el IVA, los módulos suelen ir de la mano del régimen simplificado, que sigue la misma lógica, o del recargo de equivalencia si tienes una tienda.
Un ejemplo para verlo claro
Imagina un bar al que los módulos le asignan un rendimiento de 18.000 € al año. La cifra es inventada, pero sirve para ver la lógica:
- Si el bar gana de verdad 30.000 €, en módulos tributa por 18.000 €. Los otros 12.000 € no pagan IRPF.
- Si gana 10.000 € porque el año ha ido mal, sigue tributando por 18.000 €: paga por 8.000 € que no ha ganado.
- Si tiene pérdidas, en módulos lo normal es que siga saliendo un rendimiento positivo. En directa declararía la pérdida.
Los límites para seguir en módulos
No basta con que tu actividad esté en la lista. Quedas fuera si superas ciertos topes: de ingresos anuales, de compras y de facturación a otras empresas y autónomos, que es el más bajo y el que más gente rebasa sin darse cuenta. Si un año te pasas, al siguiente tributas en estimación directa. No ponemos aquí las cifras a propósito: llevan años prorrogándose de un ejercicio a otro y conviene mirarlas cada vez.
¿Cuál compensa?
- Si tu negocio gana más de lo que los módulos estiman → módulos te beneficia.
- Si gana menos (o arranca flojo) → módulos te hace pagar de más, y directa es mejor.
- La renuncia a módulos te compromete tres años: no es una decisión para probar a ver.
Para comparar necesitas dos cifras: el rendimiento que te asignan los módulos, que se calcula con la orden del año y los datos de tu negocio, y tu beneficio real previsto con todos los gastos (alquiler, personal, suministros, amortizaciones, cuota de autónomos). Un detalle que pesa: en módulos, contratar o ampliar el local puede subir lo que pagas; en directa, esos mismos gastos lo bajan.
Se decide al principio (o en diciembre)
El régimen se marca en el alta y se puede cambiar de cara a cada año nuevo, normalmente en diciembre. Si estás en el sector "modulable", vale la pena hacer los números cada otoño: los límites y las cifras de los módulos cambian con frecuencia.
La renuncia a módulos se comunica con el modelo 036 en diciembre, para que valga desde el 1 de enero. También se entiende que renuncias si presentas en plazo el pago del primer trimestre con el modelo 130 en lugar del 131. La renuncia en el IRPF arrastra la salida del régimen simplificado del IVA, y al revés. Pasados los tres años puedes volver, pero hay que pedirlo: revocando la renuncia, también en diciembre.
Módulos no es "el truco para pagar menos": es una apuesta. Ganas si tu negocio rinde por encima de la media que Hacienda te presupone. Haz la cuenta antes de apostar.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si mi actividad puede ir en módulos?
Por el epígrafe con el que estás dado de alta. La orden que Hacienda publica cada año recoge la lista cerrada de actividades y los límites de cada una. Si tu epígrafe no está, tributas en estimación directa sin tener que elegir.
¿Puedo tener una actividad en módulos y otra en directa?
No. Los dos métodos son incompatibles: si una de tus actividades tributa en directa, todas van en directa. La única excepción es el año en que empiezas la actividad nueva, y solo hasta que acaba. Tenlo presente si piensas añadir una segunda actividad.
¿En módulos tengo que guardar facturas?
Sí. Hay menos papeleo que en directa, pero no desaparece: tienes que conservar las facturas que emites y las que recibes, y los justificantes de los módulos que aplicas (contratos del personal, recibos de la luz, medidas del local). Es lo que te pedirá Hacienda si revisa tus cifras.
¿Van a desaparecer los módulos?
Es un régimen que lleva años en revisión, y sus límites se han ido manteniendo a base de prórrogas. No conviene darlo por seguro a largo plazo: si estás en módulos, ten siempre localizados tus números reales. Te sirven para comparar cada otoño y para no ir a ciegas si un día toca cambiar.
⚠️ Información general, no asesoramiento para tu caso concreto. La normativa cambia y su aplicación depende de tu situación: consúltala antes de decidir.
¿No sabes qué régimen te conviene?
Hacemos los números con tu caso real y te decimos qué sistema te sale mejor. Sin compromiso.
Consultar por WhatsApp